El Gobierno brasileño lanzó ayer un plan nacional sobre el cambio climático con el que por primera vez se compromete a adoptar una meta para reducir la deforestación en 70 por ciento para 2018, sobre el promedio de los últimos 10 años.
«Serán 4 mil 800 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) menos emitidas a la atmósfera por deforestación evitada en la Amazonia, lo que representa tres veces el compromiso de los países industrializados en el Protocolo de Kyoto«, dijo el Ministro del Ambiente, Carlos Minc.
En términos reales, significaría alcanzar en 10 años una deforestación de poco menos de la mitad que la actual, de 12 mil kilómetros cuadrados, explicó.
(Agencia) Reforma, Internacional, p. 6, 02 de diciembre de 2008